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COSTOS EN LAVANDERÍA HOSPITALARIA: DÓNDE SE ORIGINAN REALMENTE Y CÓMO CONTROLARLOS.

La lavandería hospitalaria es una de las áreas más críticas de la hospitalidad sanitaria, y también una de las más sensibles a los costos. Es una operación que impacta directamente en la seguridad del paciente, la rotación de camas, la imagen institucional y el cumplimiento sanitario. Aun así, muchas instituciones desconocen dónde se pierde dinero realmente.


Cuando la gerencia no supervisa el flujo de ropa blanca de principio a fin, los costos aumentan silenciosamente: pérdidas de ropa blanca, procesos ineficientes, reprocesamiento, desperdicio de químicos, exceso de personal, equipos de tamaño insuficiente y falta de indicadores son solo algunas de las causas más comunes.


Este artículo presenta una visión clara y práctica sobre cómo identificar y controlar los costos en la lavandería industrial hospitalaria, centrándose en el rendimiento, la seguridad y la sostenibilidad financiera.


1. El verdadero centro de costos de la lavandería: El ciclo de la ropa blanca.


El mayor gasto en una lavandería hospitalaria no es el lavado, sino la ropa blanca. Se estima que entre el 55% y el 70% del costo operativo total se concentra en la reposición de artículos.


Esto ocurre porque:

- Hay pérdidas en las unidades de atención médica;

- Existe una eliminación prematura debido al mal uso;

- Los fallos en la separación generan contaminación cruzada y pérdidas;

- Artículos desaparecen durante el transporte interno;

- No hay trazabilidad (RFID o código de barras).


En hospitales con alta rotación, el coste anual de reposición puede superar fácilmente los millones, incluso sin aumentar la producción.


Conclusión: Controlar la ropa blanca es controlar los costes.



2. Pérdidas invisibles: el coste de la falta de proceso


Incluso cuando se externaliza la lavandería, la institución paga caro los fallos internos. Los principales:


2.1. Separación incorrecta:

- Ropa infectada que entra en bolsas blancas;

- Artículos personales mezclados con ropa de cama;

- Exceso de peso por bolsa.


Esto genera:

- Reprocesamiento (costo químico + energía + máquina + personal);

- Riesgo sanitario;

- Pérdida de artículos destruidos en el proceso.


2.2. Transporte interno ineficiente


Un flujo mal planificado implica:

- Retrasos en la recogida;

- Acumulación de ropa sucia;

- Falta de ropa limpia al final;

- Colchones y camillas inactivos por falta de sábanas.


El coste es indirecto, pero enorme: Cadenas de retrasos en el hospital.



3. Costes directos: Dónde invierte realmente la lavandería


En la propia operación, los principales centros de coste son:


3.1. Mano de obra


Representa entre el 35 % y el 50 % de los costes directos.


Ineficiencias comunes:

- Exceso de personal en los pasos manuales;

- Cintas transportadoras y máquinas mal configuradas;

- Retrabajo en el plegado y la clasificación.

Cualquier minuto de inactividad se convierte en un coste.


3.2. Productos químicos


Una de las variables más importantes de la operación.


El coste aumenta cuando:

- Hay dosificación manual;

- No se realiza la lectura del nivel de suciedad; - Las máquinas funcionan con programas inadecuados.

- La ropa de cama de mala calidad requiere más producto.


3.3. Energía, gas y agua


Cada reprocesamiento aumenta:

- El consumo térmico;

- El consumo de agua;

- El desgaste de la máquina;

- El tiempo de inactividad de la producción.


3.4. Mantenimiento


Los equipos antiguos generan:

- Tiempos de inactividad no planificados;

- Pérdida de lotes;

- Horas extra para recuperar la producción;

- Reducción de la vida útil de la ropa de cama.

4. Trazabilidad: La tecnología que reduce los costes inmediatamente


El mayor cambio en los últimos años es el uso de RFID en la ropa de cama hospitalaria.


Con ella, los hospitales reducen:

- Las pérdidas hasta en un 90%;

- La sustitución hasta en un 40%;

- La compensación;

- Los conflictos entre el hospital y la lavandería;

- El reprocesamiento debido al recuento manual.


Además, generan responsabilidad: Cada artículo tiene un propietario, un historial y una vida útil medible.


5. Indicadores que cualquier lavandería hospitalaria seria debería tener


Nada que no se mida puede controlarse. Los principales KPI - Key Performance Indicator (Indicadores Clave de Rendimiento)***:

- Kilogramos producidos por empleado;

- Kilogramos por ciclo de lavado;

- Coste por kg (con y sin ropa blanca);

- Tasa de reprocesamiento;

- Pérdidas y daños por sector;

- Rotación de ropa blanca;

- Vida útil promedio de los artículos;

- Consumo de productos químicos por kilogramo;

- Consumo de agua por kilogramo;


El secreto está en integrar indicadores operativos y financieros.



6. Diagnóstico: El inicio de cualquier reducción de costes


Antes de intentar ahorrar dinero, es necesario comprender:

- Cuánto demanda cada sector;

- Cómo utiliza la ropa blanca el hospital;

- Cuántos artículos deberían existir (tallas);

- Cuellos de botella en el flujo de trabajo;

- Pérdidas y su origen;

- Contratos y SLA - Service Level Agreement (Acuerdos de Nivel de Servicio)***;

- Capacidad instalada vs. requerida.


Sin este mapeo, cualquier intento se convierte en mera conjetura.



7. Conclusión: Los costos de lavandería no son un problema de maquinaria, ¡sino de gestión!


La lavandería industrial hospitalaria es un organismo vivo.


Si el flujo de ropa blanca no se gestiona adecuadamente, los costos se dispararán incluso con ropa nueva, maquinaria moderna o proveedores reconocidos.


Reducir costos no se trata de reducir productos químicos, cambiar de proveedores ni endurecer los contratos.


Se trata de alinear procesos, tecnología, personal, indicadores y gobernanza.


Donde hay gestión, hay ahorros.


Donde hay improvisación, hay pérdidas, y el hospital paga el precio.


Los costos se controlan desde la etapa de planificación de la implementación de la lavandería.


*** Explicando...


KPI - Key Performance Indicator (Indicador Clave de Rendimiento:


Es una métrica que se utiliza para medir si un proceso, sector o servicio está logrando sus objetivos.


Ejemplos de KPI:

- Tasa de reprocesamiento en la lavandería;

- Tiempo promedio de procesamiento por kg;

- Tasa de ropa blanca perdida;

- Nivel de satisfacción del paciente/huésped; - Rotación de camas (en un entorno hospitalario).


SLA - Service Level Agreement (Acuerdo de Nivel de Servicio)


Es un compromiso formal con el nivel mínimo de servicio que se prestará. Establece límites, objetivos y consecuencias en caso de incumplimiento.


Ejemplos de SLA:

- Entrega de ropa de cama en 24 horas;

- Pérdida máxima de ropa de cama: 0,3 % mensual;

- Disponibilidad mínima del 98 % de la ropa de cama crítica;

- Servicio de mantenimiento en 30 minutos.


Resumen:

- El KPI mide el rendimiento.

- El SLA define el compromiso mínimo de entrega.



Artículo cortesía del Prof. Roberto Maia Farias.

El Prof. Roberto es especialista en lavandería, consultor y conferenciante.

Contacto por correo electrónico: prof.roberto@hotmail.com